
Veinte años hace que nos miramos. Más o menos lo que hace que me deseas. Muchas situaciones donde coincidimos y ningún encuentro más allá de miradas cómplices.
Entonces era una relación casi prohibida, ahora algunas circunstancias cambiaron.
Siempre sentí que me entendías, no sabía porqué.
Ahora nos encontramos, miro en tus ojos que siempre me hipnotizaron cómo sólo el mar lo hace, charlamos y ¿follamos?.
¿eso es todo?.
No se si porque soy mujer o porque soy tonta pero siempre espero más.
Varias veces rocé la felicidad por eso no perdí la esperanza aún.
El amor es la forma de llegar hacia ella, quizás ese sea mi ERROR, intentar ser feliz a través de un amor que nunca llega.
Me gustas y se que solo tenemos unos días porque te vuelves a vivir lejos.
Me encantaría darnos un tiempo para conocernos pero se que si es genial para ti será un buen recuerdo, no dudo que puede que el mejor, creo en mí. Para mí una vez más el vacío....
No entiendo porque necesitan tanto follar. Dos personas, hombre y mujer se encuentran después de muchos años, los dos treinta y muchos y demasiado para contar, aún atractivos o incluso más atractivos que nunca. Ella encantada con la conversación, con las miradas con los recuerdos y el: vamos a follar!
Puffff.

Volver a empezar la semana es muchas veces una estúpida sensación de vacío a la que no me quiero ni enfrentar por el mero hecho de no querer aceptar que existe.
Cuando los viernes se acerca la hora de dejar el trabajo, de ir cerrando asuntos inacabados que esperaran nuestra vuelta gustosos, la adrenalina me sube y me excita sin saber muy bien porque.
Al final sólo es un cambio de rutinas porque las obligaciones no se si son hasta más insatisfactorias, la casa, los recados... todas esas cosas que tienes pendientes para el tan esperado finde...
Pocos minutos de placer como puede ser pasar del despertador ( aunque luego lo lamento cuando me dan las 2,30 y aún no acabé de poner orden y por supuesto tampoco hice nada para comer)...
Hacer un poco de deporte, tirarme después de un zafarrancho en la cama para pensar que casa más guay tengo..... pero poco tiempo para disfrutarla.
Buscar eso que a mitad de semana eché en falta pero no tuve tiempo de pararme a ver donde coño andaba.... y encontrar cosas que no te apetece para nada encontrar...
No tengo tiempo para salir, para ver antiguos amigos, ir al cine.....

E irremediablemente llega el lunes (bueno realmente ya me sentí fustrada el domingo a la hora de obligar a mis ojos y mi cerebro apagarse para descansar aunque lo que de verdad te apetece es seguir intentando encontrar un momento para no hacer nada).
Demasiados días de trabajar para poco sueldo y poco tiempo libre...
P.D. Soy una privilegiada porque me gusta mi trabajo. Ánimo compañeros.